De la zapatería a la

cerveza en un Schuster

Entrevistamos los amigos Schuster, una cerveza muy especial que nace de una mala experiencia cervecera y llega con un sabor nuevo y rico, que viene ganando su espacio dentro de nuestra cultura cervecera.

¿Como surge la idea de Cerveza Schuster? 


La idea surgió en noviembre de 2016, después de una noche que salimos con Pablo, mi amigo desde el servicio militar. Íbamos a un recital y pasamos a tomar una Cerveza Artesanal en un local de moda.

Al otro día a la mañana, (Pablo es zapatero composturero de 2da generación, y me llevó a trabajar con él y me enseñó el oficio en una época muy difícil de mi vida) en la zapatería. Te decía, mientras estábamos trabajando me dice:   

-Tincho, muy mala la cerveza que tomamos anoche, no?

-Muy fea- le respondí, -no tenía espuma, no tenía gas… pero el lugar estaba hasta las manos- (no fue manos la palabra que usé). 

Entonces levantó la cabeza del zapato que estaba arreglando y me miró y preguntó:

-¿Vos que te das maña para casi todo, no te animás a hacer cerveza?

-Me encantaría- respondí- pero hay que comprar el equipo, las cosas, aprender los procesos…-

-Yo los consigo, -redobló la apuesta- tengo un amigo que compró todo, intentó un par de veces, no le salió y sé que tiene las ollas por ahí tiradas…

Días después comenzamos a comprar las mangueras y cosas que faltaban, armamos algunos circuitos para controlar los procesos (que recién estábamos intentando aprender a entender de qué se trataba buscando tutoriales e info en las redes.

Pagué un curso de cocción en vivo, pero cuando fuimos, como era inicio de verano y en el local hacía calor, en vez de ver como se cocinaba, nos dieron todo teórico, así es que nuestra primera cocción, con errores de principiante como meter el grano en el macerador y después el agua, fue todo experiencia y aprendizaje.

Es el día de hoy que nos acordamos y estamos absolutamente convencidos que fue lo mejor que nos pudo pasar. Aprendimos a hacerla a nuestra forma, forma que hemos mejorado y seguimos optimizando con el paso de las cocciones. Esto es una de las partes más emocionantes de hacer cerveza: la experimentación constante y mejorar, aunque en pequeñas cositas, ir mejorando y aprendiendo cada día.

Vuelvo, ya teníamos los primeros fermentadores trabajando, entonces Pablo dice: -“Tenemos que tener al menos 5 estilos”. Me pareció genial. Las primeras cocciones de irish red y scottish no me convencían, entonces estudiamos más sobre maltas y levas, ver en qué podíamos darle una vuelta de rosca a las recetas tradicionales y así nació Bendito Infierno, nuestra primera receta propia, y la que cambiaría nuestra forma de hacer cerveza para siempre.

 

¿El nombre Schuster de dónde surge?

Ya te conté que somos zapateros. Bien; Schuster, por más cervecero que suene, es la palabra para nuestro oficio en alemán.

Estamos orgullosos de nuestro origen, y también en honor a Pablo, que me dio una mano y cambió mi vida para siempre

¿Los apasionados de la cerveza, con cuantas variedades nos vamos a encontrar en Cerveza Schuster?

Tenemos 8 estilos base… subestilos caprichosos, digamos.

No encajamos en ningún estilo preestablecido. Nuestras cervezas son más intensas, más alcohólicas y con más cuerpo porque usamos mayores porcentajes de malta. Eso también influye en la mineralización de nuestras aguas, lo que no fue una tarea fácil, pero gracias a la colaboración de otro amigo: Gustavo Monti, biólogo molecular y cráneo indiscutido, hemos logrado un producto que nos dejó conformes. Y al público también. 

Los 8 estilos que embotellamos en porrones tienen carbonatación natural. Inoculamos las botellas una a una y tenemos un proceso de maduración de más de 40 días. Como no las filtramos, este paso es fundamental para lograr una cerveza cristalina.

 

Lo que hace un producto único e irrepetible debajo de cada chapita.

 

Es la misma cocción, pero al poner el almíbar una a una, la intervención humana en la dosificación del almíbar no produce dos botellas iguales.

 

No digo que te des cuenta porque la diferencia es tan sutil que no afecta al sabor, pero sí garantiza que cada botella tiene el mismo amor y cuidado que cuando lo hacíamos de modo homebrewer… cuando sacabas 16/19 litros y cada botella la habías amado hasta en la forma de taparla.

Los 8 estilos son:

Golden Schuster: Ahora estamos haciendo, dentro de nuestras recetas de goleen, la “Demi Sec”, que es una cerveza rubia Ale, con una maltosidad muy equilibrada, un pequeño toque de amargor apenas lupulazo, un toquecito de trigo que genera un hermoso encaje de Bruselas que va dejando huella de los tragos que vas tomando, y como tiene final seco, siempre te pide un traguito más. Es muy rica para tomar de arranque

Honey Schuster: Tenemos una Honey que inoculamos con unos 21gr extra de miel por litro, de nuevo, una a una, lo que hace que la cerveza siga en contacto con la miel perfumándola hasta que la sirvas en el vaso.

Una experiencia distinta.

Blond’Orange: No es una Blond. Es más parecida a una cerveza de trigo, pero con menos trigo: algo más preparado para paladares sudamericanos. Cáscara de naranjas frescas, coriandro para equilibrarla y miel en la cocción para reforzarle el carácter. Éstas las tenemos más de 50 días en frió para que se amalgamen los sabores. Lleva levas T58 y con la parte de trigo genera ésteres de plátano al principio o un pequeño retrogusto al final de cada trago, según el momento de maduración en que se encuentre. Es tan compleja que es ideal como aperitivo, abre el apetito, y no es fácil de maridad, pero sí es ideal para inyectarla en una pechuga de carnes blancas. 8% ABV de pura malta. Sin alcoholes superiores. Delicada y deliciosa.

IPA Schuster: Hacemos una IPA, en botella, que no pretende ser hiperaromática. El aroma no dura mucho en botella y las nuestras son ideales para guarda.

El lúpulo en nuestras IPA funciona para un amargor equilibrando la maltosidad de la receta, alcohólica y solo usamos cascade. -“No es fácil hacer una IPA rica solo con Cascade” me dijo alguien alguna vez… razón suficiente para hacerla así. Es una IPA que, los que no toman IPA generalmente se sorprenden porque les gusta, y los acostumbrados al lúpulo disfrutan, porque te permite maridad bien con comida y no andas repitiendo lúpulo por dos días.

Roja Manzanares: Una rica cerveza roja frutada, sutilmente, con manzanas.

Una cerveza con sabor a manzanas y no a sidra… ¡Tiene sabor a manzanas! Y nada de acidez. Hace unos meses le llevamos una caja surtida a Nicolás “Harry” Salvarrey, y nos preguntó si la de manzana nos quedaba ácida, porque la acidez de la manzana, como todos sabemos, baja el ph del mosto en la última parte de la cocción… al tiempo me mandó un mensaje diciendo que la Manzanares lo había sorprendido.

Bendito Infierno: ¡Nuestra primera receta! Una roja maltosa, equilibradísima, con mucho cuerpo, consistente espuma, una de mis favoritas. Quizás hablo así porque es la que marcó el rumbo de nuestros estilos. Una cerveza con cuerpo, casi licorosa, fácil de tomar, que te deja saboreando frutas maduras en su punto justo, pero todo hecho con maltas. Nuestro emblema.

Port Schuster: Una Porter alcohólica, 8% ABV, lo que nos vuelve a dejar fuera de estilo. Aroma y sabor a caramelos y una sensación de haber dejado derretir un trocito de chocolate amargo que te toma desprevenido, envolviendo la lengua de forma seductora. Mucho sabor, buen cuerpo y deliciosamente dulce. Cada trago te deja con ganas de un poquito más.

Imperial Stout: Nuestra cerveza más alcohólica. 10%ABV. Esta es una cerveza que tiene una maduración más larga, para lograr que se amalgamen los sabores como queremos que llegue al público.  Aroma a café y levemente amarga. Entre los 12 y 16 grados comienza a convertirse en la cerveza ideal para acompañar con un postre con chocolate y crema, o un buen puro. Una fiesta en la boca. Va muy bien con panqueques de manzana quemada al rhum.

¿Qué marcas trabajan?

Somos sencillos: Fermentis, Cargil, Maltear. Lúpulos del Bolsón, y 47Hops para unas APA que estamos preparando. Manzanas y Naranjas frescas. Hacemos nuestros cultivos de levas y tenemos unas experimentales que está desarrollando Gustavo en nuestro pequeño laboratorio, con buenos resultados, pero esto lo estamos preparando para comenzar a sacar dentro de, calculamos, un año.


¿La cerveza que más eligen?

Golden a diario, Bendito. Obviamente tomamos los 8 estilos, en veranos atacamos más la IPA, birra que consumimos en especial cuando vienen amigos cerveceros, y la Manzanares. La Blond’Ornge la consumimos mucho en primavera, pero como es una cerveza estacional, las producimos en invierno y las cuidamos mucho. La Porter sale mucho por las tardes, a veces la Scout, peo como la blond´son botellas que consumimos en ocasiones especiales, son las más cuidadas.

Ahora comenzamos a hacer barriles, y estamos experimentando unos blend que nos están dando ideas para una línea que va a dar mucho que hablar.

 

Mar del Plata se ha transformado en la cuna de la cerveza artesanal. ¿cuál es su opinión de tal crecimiento?

Nuestra opinión sobre el crecimiento de la Cerveza Artesanal en Mar del Plata es que, si bien es el reflejo de una tendencia que se está instaurando en el paladar de la gente, y eso se convierte en la posibilidad de hacer sostenible el emprendimiento. El cuidado de los procesos, las materias primas, su conservación y el perfeccionamiento de los procesos como la ciudad de la higiene, lleva un costo operativo que, sumado al mayor costo de insumos a raíz de nuestras recetas, nos genera un nivel de optimización a fin de poder ofrecer un producto de calidad pero competitivo. Ese es el mayor desafío para nosotros. El problema real es la competencia desleal de pequeños emprendimientos que no cumplen con las habilitaciones ni con las normas básicas necesarias para la elaboración de un producto alimenticio de consumo directo. Sin los controles indicados, la elaboración clandestina de cerveza o sin la habilitación necesaria, los emprendedores que día a día nos esforzamos por mejorar nuestra asepsia en la elaboración cumpliendo con las normas bromatológicas necesarias para realizar un producto de calidad.

La situación está complicada, y muchos buscan el mayor beneficio a menor costo, pero, para que “el fenómeno de la Cerveza Artesanal” crezca a pie firme y se instaure en la sociedad como debe, debería haber más controles e inspecciones para que la competitividad se mas pareja. Sino quedás peleando por 10 pesos de diferencia por litro con alguien que no piensa en cerveza, sino en pesos.

 

¿Dónde encontrarnos?

Nos pueden buscar en Instagram como SchusterCerveza o en Facebook como Schuster. Nuestros puntos de venta son, generalmente vinoteras y casas de picadas artesanales en Mar del Plata. Comenzamos a instalar nuestras heladeras en algunos puntos donde se desarrollan actividades deportivas y estamos llegando a CABA y Gran Buenos aires por medio de los amigos de Distribuidora Nómades.

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