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ROZEN. Buenos Aires

Por Marina Nieva

Hoy hablamos con Gustavo de Rozen y nos cuenta como llegó al mundo de la cerveza artesanal

En Merlo, en la calle San Lorenzo al 1300 hay un local cervecero de venta al público que también funciona como pequeña fábrica. Ahí me encuentro con Gustavo que, en sociedad con Leandro, hace alrededor de un año llevan adelante el funcionamiento de KalaRozen. Estos dos amigos llevan a cabo el proyecto uniendo sus dos marcas, en comunidad.

Hoy hablamos con Gustavo de Rozen y nos cuenta como llegó al mundo de la cerveza artesanal.

"Desde chico tomé mucha cerveza, en el 1 a 1 conocí gran variedad de cervezas importadas, entonces al conocer el mundo de la cerveza artesanal tenía ya en mi haber, un muy buen nivel de cerveza tomada. Empecé en 2012, cuando al reencontrarme con mis compañeros de secundario, ellos habían hecho el curso cervecero hacía unos meses, me contaron un poco como era la movida. A los días fui a verlos cocinar y me enamoré en ese mismo momento. A la semana ya estaba cocinando con ellos. Arrancamos un grupo de cuatro amigos, empezamos vendiendo algunas botellas, pero no era un proyecto comercial. Al año de esto ya estaba teniendo la idea de vivir produciendo cerveza."

Es evidente, por sus palabras, que Gustavo realmente es un apasionado de la profesión que eligió.

 

¿Cómo llegaste a elegir la receta final de tu cerveza?

 

Todas las cervezas son diferentes. Cada brewmaster tiene su touch. En la experiencia que te da cocinar tantas veces la misma receta, vas tocando ciertas cosas hasta llegar a lo que uno quiere. Es raro que uno copie la receta y salga siempre igual. La levadura es la que hace la cerveza. Lo máximo a lo que podés aspirar es llegar a que tenga siempre parámetros similares, tratar de que salga lo más parecido posible a la cerveza que siempre haces. Esa es la magia del cocinar. Por ejemplo, la segunda vez que cociné en mi vida decidí hacer la birra más difícil que teníamos, la Belgian. Se me cortó la luz en el medio de un mash out, me volví loco tratando de enfriarla, pero después de muchas técnicas ingeniosas y estresantes lo logré, obviamente terminamos apodándola “la difícil”. Se podría decir que ese fue el momento donde elegí mi cerveza.

 

¿Cuáles son los ingredientes que usas para hacer cerveza Rozen?

Depende del agua de la zona, acá en Merlo usamos agua de osmosis. Es un ingrediente muy bueno que lo podés tocar para donde vos quieras, los parámetros no son todos iguales, tenes que jugar un poco con eso. Cuando empecé usaba maltas nacionales, cuando pude compré maltas importadas y eso genera otro tipo de birra. Aunque en estos años las maltas nacionales mejoraron mucho, comparable a las importadas, sigo eligiendo las importadas para mi birra.

 

¿Cómo ves el mercado cervecero en la Argentina?

 

Me gusta mucho que este expandiéndose. Lo que no me gusta es que, entre los cerveceros, hay mucho ego y mucha competencia. Entonces hay cosas que se guardan, por ejemplo, secretos, que ayudarían a muchos. La famosa camarería cervecera, aunque sigue estando, cuando se da en el comercio es bastante desleal. Se estila mucho regalar cerveza a los bares, las grandes marcas, o quienes tienen el sustento económico para hacerlo, se manejan de esa manera para promocionar sus birras. Hay muchos chicos que están empezando y no pueden competir con eso. Además, que la economía del país no ayuda en estos momentos. La idea debería ser competir con calidad, no con precio. Es necesario caminar mucho la calle para crecer en este negocio, pero realmente depende de muchas cosas. Si la gente no tiene plata, no consume. Eso es lo que está sucediendo en el mercado cervecero en la Argentina. Está muy difícil.

 

 Y vos, ¿qué cervezas tomas?

 

Siempre tomo cerveza artesanal pero también voy buscando cosas nuevas. Cervezas industriales, algunas voy probando, son muy prolijas, podrían ser mejor obviamente, pero están bien.

 

Y de acá en adelante,

¿qué sigue? ¿cuál es tu siguiente objetivo?

 

Yo ya llegué a mi objetivo, no soñé con esto cuando empecé, pero se fue dando y hoy vivo de lo que amo, tengo mis tiempos, comparto con mi familia. Laburo mucho, es complicado, pero me hace feliz.  

Me despido de Gustavo, compartiendo una pinta de IPA, seguimos charlando sobre cerveza y un poco de la vida, porque para quienes amamos la birra es casi lo mismo.

Antes de irme me llevo un Growler de cerveza Rozen para compartir en casa. Porque como dijo Gustavo, el consumo de cerveza artesanal debe seguir creciendo.

Cerveza Rozen

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